La P&L (la cuenta de resultados) también se protege perdiendo ventas

Cuenta la historia de un responsable de negocio que, en una campaña, decidió traer menos producto del que el equipo quería.

Había señales.

Interés.

Movimiento.

Perecía que podría venderse bien.
O no.

Porque las cosas suelen parecer claras… hasta que dejan de serlo

Así que decidió ser prudente.

Y se vendió.

Se acabó antes de lo previsto, un éxito rotundo.

Entonces llegaron las quejas:

«se ha sido conservador».
«se han perdido ventas».
«se podría haber hecho más».

(Vamos, las típicas quejas del valiente sin responsabilidad sobre sus propias acciones).

Pero nadie hizo la otra pregunta (lo que sí se había planteado el responsable).

Qué habría pasado si no se hubiera vendido.

Si el producto se hubiera quedado en stock,
ahí, en el almacén, devaluándose.

Si hubiera habido que liquidarlo
en una de esas plataformas de ventas flash,
con el consiguiente dolor
de quienes lo compraron antes
y luego lo ven más barato.

Si el margen se hubiera ido ahí,
debajo de las cajas.

Eso no se comenta.
Porque no ocurre.

«Las decisiones se juzgan por lo que pasa,
no por lo que se evita».

Y casi siempre se miran desde la misma línea.

La de arriba en la cuenta de resultados.

La de ventas.

La que todo el mundo pide.
La que todo el mundo enseña.

Pero el negocio no se decide ahí

Se decide unas líneas más abajo.

Donde ya no hay relato.

Donde ya no se habla de vender más,
sino de ganar dinero.

Y no siempre van de la mano.

De hecho, hay historias de empresas
que crecieron mucho,
vendieron cada vez más…

y cerraron.

Por mirar demasiado una línea
y olvidarse de la otra.

Porque vender más siempre es fácil de defender.

Lo difícil es otra cosa.

Proteger el resultado,
no solo el volumen.

Incluso cuando las presiones van en sentido contrario.

O cuando los incentivos —los bonus por ventas—
empujan a decidir otra cosa.

Porque hay decisiones que venden más.

Y otras que sostienen el negocio.

No siempre son las mismas.


Categorías: Etiquetas: ,

Deja un comentario